Entender a dónde desagota la cámara séptica te ayuda a darte cuenta cuando algo deja de funcionar, y a saber qué hay que hacer antes de que el problema se te venga encima.
Qué hace la cámara séptica antes de desagotar
La cámara séptica no es un pozo donde se junta todo. Es un tanque cerrado donde el agua servida de la casa se queda un rato. Ahí los sólidos pesados caen al fondo y forman barro, las grasas flotan arriba, y en el medio queda un líquido más o menos clarificado. Ese líquido del medio es el que sale de la cámara y sigue camino. Los sólidos se quedan y se van acumulando, y por eso cada tanto hay que vaciarla.
¿A dónde desagota una cámara séptica?
El líquido que sale de la cámara va a un segundo lugar, y cuál sea depende de cómo esté hecha la instalación. Hay tres destinos posibles.
Al pozo absorbente (lo más común)
En la mayoría de las casas de Córdoba y las Sierras, la cámara desagota a un pozo absorbente. A veces le dicen pozo ciego o pozo negro, aunque no es exactamente lo mismo. Es un pozo que no está sellado en el fondo: el líquido se filtra despacio en la tierra. Como la cámara ya retuvo lo sólido, al pozo llega solo el líquido, así que tarda mucho más en saturarse.
A un campo de drenaje
En terrenos grandes se usa a veces un campo de drenaje: una red de caños perforados enterrados que reparten el líquido en una zona amplia de tierra para que se filtre. En lotes urbanos se ve menos, porque necesita bastante espacio.
A la red cloacal
Si tu calle tiene cloaca, lo correcto es que la casa esté conectada a la red y no dependa de un pozo. En muchos barrios de Córdoba todavía no llegó la cloaca, y por eso el sistema de cámara más pozo sigue siendo lo habitual.
A dónde no puede desagotar
Una cámara séptica no puede desagotar a la calle, a un desagüe pluvial, a una zanja ni a un arroyo. Además de estar prohibido y tener multa, es un problema sanitario. Si ves que el líquido termina en la vereda o en el cordón, es porque hay algo mal conectado o porque el pozo dejó de absorber y está rebalsando.
Señales de que el líquido no drena bien
Cuando el pozo se satura o la cámara se llena de barro, el líquido deja de tener a dónde ir. Ahí empiezan los síntomas: inodoros y rejillas que descargan lento o se rebalsan, olor feo en el baño o el patio, humedad o un charco justo sobre el pozo, y ese borboteo en las cañerías cuando tirás la cadena. Si lo dejás pasar, el problema empeora y puede terminar dañando las cañerías.
La solución casi siempre es la misma: vaciar la cámara y, si hace falta, el pozo. Como referencia, conviene hacer la limpieza de la cámara séptica cada uno o dos años, según cuánta gente viva en la casa. Si además el pozo perdió capacidad, quizás haya que revisar el desagote del pozo. En Vorte lo hacemos en Córdoba y alrededores con camión atmosférico, y te pasamos el precio cerrado antes de ir.